ALIMENTACIÓN ECOLOGICA
Aunque a los incondicionales más recalcitrantes de la comida, llamémosle, convencional les parezca una tontería, puedo asegurar fehacientemente que la alimentación ecológica no es ninguna sandez. Desde que a este tipo de productos comenzó a prestársele la atención que requieren, hay quienes han frivolizado con ellos. La cocina que antaño hacían nuestras abuelas, no era ni más ni menos que la que ahora se pretende implantar: la ecológica. Aquella en la que intervenían productos sanos y, sobre todo, naturales, cuyos efectos en la población se traducía a una mayor y mejor calidad de vida.
La Consejería para la Igualdad y Bienestar Social, mediante su Dirección General de Infancia y Familia, de la que dependen los Centros de Atención Socioeducativo, apuesta de manera firme y decidida por la comida ecológica en sus centros infantiles. Una decisión que todos deberíamos de aplaudir de forma unánime porque con esa aptitud, no solo se les proporcionan a los pequeños una alimentación sana y equilibrada, si no que, además, se les está inculcando la cultura de lo sano, lo natural…de unos buenos hábitos alimenticios. Ahora solo falta que sus padres sigan ese ejemplo, ¿vale?
0 comentarios